En el corazón de Bolivia, a 1000 metros sobre el nivel del mar, se encuentra la finca cafetalera familiar El Edén, que es un auténtico paraíso para la variedad Catuaí. Este terreno montañoso, con su suelo rico y clima favorable, crea el ambiente perfecto para el cultivo de un café de origen de alta calidad, caracterizado por su sabor único y sus notas aromáticas a avellana y fruta madura.
Paraíso para las aves; café de origen cultivado en la selva
Los cafetales se extienden entre áreas de vegetación natural que sirven de refugio para una variada fauna local. Los productores de El Edén trabajan de acuerdo con las mejores prácticas de agricultura orgánica, con la esperanza de conseguir en un futuro próximo la certificación Bird Friendly, o "amigable con las aves".
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